ESPIRITUALIDAD MAYA
LA COSMOVISIÓN MAYA EN LA INTERPRETACIÓN DEL FIN DE UNA ERA OXLAJUJ B’AQTUN
Por: Julio Menchu
INTRODUCCIÓN
Nos está tocando vivir el final de un gran ciclo de tiempo marcado por nuestras Abuelas y nuestros Abuelos, conformado por Oxlajuj B’aqtun llamada Era Maya, que en el calendario gregoriano equivalen a 5,200 años.
De acuerdo con el calendario gregoriano el conteo de esta cuenta larga Maya culmina el 21 de diciembre de 2012, para dar paso a una nueva Era Maya. Es en este contexto, que líderes, investigadores, académicos, ONGs, universidades, centros de investigación, iglesias, gobiernos, cooperación internacional, entre otros, están haciendo uso y muchas veces irresponsable del significado del Oxlajuj B’aqtun.
Es preocupante ver cómo las posiciones apocalípticas pretenden impactar la sicología social de grandes sectores sociales que basándose en dos ideas básicas logran infundir inseguridad y temor en sus potenciales seguidores: primero, la notable precisión de muchas de las predicciones mayas y segundo, el hecho de que el calendario Maya de la cuenta larga culmina el 21 de noviembre de 2012. Estos dos elementos, matizados y estructurados con la ideología del racismo histórico hacia los pueblos indígenas, permitió la creación de una visión fantasiosa de los calendarios mayas y con ella, con sutileza, la renovación de la ideología racista hacia el Pueblo Maya.
Es que políticamente, no les es posible asumir y aceptar el impresionante nivel de desarrollo científico, sin parangón en el mundo, de la gran Civilización Maya. En ese sentido, la salida más fácil en la interpretación
del Oxlajuj B’aqtun era la de darle una connotación de fantasía esotérica. Es decir, en vez de reconocer que los Antiguos Mayas fueron grandes científicos, prefieren divulgar que fueron grandes adivinos. Además ese racismo exacerbado no puede soportar que a partir de la reivindicación de la cultura de la gran civilización Maya, pudiera reivindicarse el Pueblo Maya actual, aún atrapado en las estructuras coloniales que duran más de 500 años.
Las posiciones apocalípticas además, reflejan la ideología de dominación del sistema capitalista hacia los pueblos indígenas ya que las mismas sirven de distractor social que favorece la no identificación de las causas históricas del racismo, la pobreza, la dominación, la explotación y la exclusión social de nuestros pueblos. Este efecto le permite al sistema capitalista ganar tiempo para reconfigurar sus planes y estrategias de recuperación ante la crisis en que se encuentra.
Lo anterior es parte de la estrategia histórica del sistema capitalista de negación del Pueblo Maya, de negar su historia, de negar su presente, para garantizar la negación de su futuro como pueblo. Mientras que por otro lado, en diversas partes del mundo están haciendo uso de los conocimientos técnicos y científicos mayas en función a la acumulación del capital.
Ante esta situación se hace urgente y necesaria la socialización del posicionamiento Maya al respecto, en las redes sociales y en todos los medios posibles para reivindicar el profundo pensamiento científico y humano de la gran Civilización Maya y a la vez ir socializando el posicionamiento político del Pueblo Maya.
LA COSMOVISIÓN MAYA EN LA INTERPRETACIÓN DEL FIN DE UNA ERA DE OXLAJUJ B’AQTUN
1. DESDE LA COSMOVISIÓN MAYA
1.1. OXLAJUJ B’AQTUN
La pasión y el interés científico de nuestras Abuelas y Abuelos Mayas por comprender, qué es la vida, su origen, su proceso evolutivo y su razón de ser, y la interacción de los elementos a lo largo y ancho del infinito cosmos, los llevó a desarrollar diversas ciencias como la matemática, la física, la astronomía entre otras, con las que lograron construir una combinación sofisticada de calendarios para el control del tiempo, el movimiento de los astros, así como para el manejo de los ciclos naturales, en función de la vida. Cada calendario marcaba un ciclo determinado de tiempo.
Una de las singularidades de la cronología Maya, es que se basa en un método que permite fusionar el tiempo con todo lo que existe, permitiendo a la vez, entender los diversos procesos cíclicos y en espiral evolutivo de la propia existencia. Guorón, lo define bien cuando dice, que no solo se dedica a medir el tiempo, sino además lo relaciona con la naturaleza (personas, plantas, animales, fuego, aire, suelo, etc.), con el cosmos, con el movimiento relativo de los cuerpos celestes, y con “lo trascendente”, es decir, con Juraqän, las Fuerzas Creadoras, y hasta con el Espíritu de los Abuelos y las Abuelas. (2011:09)
Además la cronología Maya es cosmocéntrica, lo que sitúa al cosmos como el centro del surgimiento y evolución de la vida. Desde esta perspectiva, la historia Maya (de la humanidad) sólo se puede entender a partir de la historia, origen y evolución cíclica del Cosmos.
Entre los variados ciclos de tiempo, el que nos interesa desarrollar en este caso es el gran Ciclo de la Cuenta Larga, que es un sistema para registrar el tiempo en forma lineal, combinado con el ritmo cíclico. Expresa el cómputo del número de días transcurridos a partir de la mística fecha 4 Ahaw 8 K’umku’, desde la cual nuestras Abuelas y Abuelos Mayas comenzaron a contar la Cuarta Era del mundo, que finaliza el 21 de diciembre de 2012, al terminar el recorrido completo de un ciclo de Oxlajuj B’aqtun.
Oxlajuj B’aqtun significa: Oxlajuj = trece y B’aqtun = período de 400 años, donde B’aqtun = 20 K’atun, K’atun = 20 Tun, Tun = un año de cómputo = 360 días y Q’ij= 1 día. Oxlajuj B’aqtun entonces son trece períodos de 400 años que dan un total de 5,200 años, que es la duración de una Era Maya (Ibid:11) Vale aclarar que en el Ciclo de la Cuenta Larga, los años Tun, son de 360 días y no como en el cómputo del ciclo “HAAB” que registra un año de 365 días, dividido en 18 meses de 20 días, quedando 5 días fuera del sistema vigesimal llamados Wayeb’ que se le agregan para que el cómputo del año coincidiera con el año trópico de 365 días. (De Paz, 2010:110)
Por referencias de De Paz, encontramos que nuestras Abuelas y Abuelos Mayas, en el período de apogeo de Quirigua (550-850 d.e.) registraron los acontecimientos históricos más relevantes en la llamada “estela C”, precisando que los mismos habían acaecido en el primer momento de un 13.0.0.0.0 4 Ahaw – 8 Kamk’u, fecha de inicio de la Era actual. De la misma manera, en la “estela I de K’oba” de Yucatán México, erigida por los años 680-750 d.c., aparece que nuestro mundo actual fue creado en un 4 Ahaw 8 Kamk’u, momento en el que se habían completado un 13 Baqtun
anterior. En el Códice Maya conservado en Dresden Alemania, también aparece la inscripción de la fecha de inicio de esta Era, en las páginas 24 y 62.
El monumento 6 de Tortuguero, Tabasco México, es una de las fuentes que ha llamado mucho la atención, porque además de la inscripción del inicio de esta Era que coincide con el 11 de agosto de 3114 a.C., establece con precisión la fecha de su final, que también coincide con la fecha gregoriana del 21 de diciembre de 2012 (Orellana, Alfonso 2006)
1.2. ERAS MAYAS O GRANDES TIEMPOS
En la concepción predominante del antiguo México, las Eras se denominaban “sol”, porque concebían que cada Era,teníasu propio “sol”. El pueblo Mexica, más conocido como Azteca, contaba con cinco “soles”, siendo la Era actual el quinto “sol”.
Partiendo de la propia Cosmovisión Maya, diremos que Los Mayas en cambio, reconocen un ciclo de cuatro Eras, siendo la presente, la cuarta Era.
Siguiendo esta metodología de pensamiento, nuestro análisis deberá partir necesariamente de los datos que nos ofrecen los documentos antiguos Mayas como el Popol Wuj, el libro de los libros de Chilam B’alam, la escritura jeroglífica en muros y piedras, los Códices Mayas que aún se conservan.
Partiendo del Popol wuj podemos decir que éste, define las diferentes etapas de la “cimentación o fundación” del Universo como Eras, visualizadas a semejanza del día que comienza con la aurora y termina con el ocaso. Aunque en la mayoría de las traducciones se habla de “Creación”, esto se debe al contexto de la cultura cristiana en que se han realizado. El Popol Wuj, refiere a Tepew y Q’ukumatz, a Tz’aqol y a B’itol, Ajtz’aq y Ajb’it, como los escultores y constructores, mientras que Alom, K’ajolom significan Mujer que concibe y varón que engendra. Todos esos nombres expresan el concepto de “hacer algo nuevo, de generación”. En otras palabras, de fundar una nueva Era. Y como dice Sam, “se menciona a la comadrona: Xpiyakok”…(2008:21-22) . En un sentido metafórico, hubo un “padre que engendra”, una “madre que concibe” y con la presencia de una “comadrona”.
Si desde el concepto de Creación, la Biblia dice: “Al principio creó Dios el cielo y la tierra…dijo Dios: que exista la luz y la luz existió” (Gen. 1, 1-3), es decir, prácticamente de la nada;la concepción Maya de los “orígenes” es diferente, es evolucionista, porque no parte de la nada al explicar el origen del mundo. En el principio se lee en el P.W.:”solo el cielo existía, todavía no había aparecido la faz de la tierra, solo estaba el mar en calma, al igual que toda la extensión del cielo”. Aquí se evidencia que el cosmos y el agua desde la cosmovisión Maya, constituyen el principio de todo.Para los Mayas entonces, no existió creación, sino solo fue un ordenamiento de lo que ya existía.
De la visión que expresan el Chilam B’alam y el Popol wuj se deduce que las siguientes formaciones o Eras, los astros, las constelaciones surgen progresivamente y el ser humano se perfecciona poco a poco, mediante varias tentativas, sin la intervención de algún dios externo al mundo, sino a partir de las energías o
principios generadores, llamados Ruk’u’xKaj, Ruk’u’xUlew, donde los nombres de Tepew, Q’ukumatz, y otros, no representan “personas”, sino fuerzas o energías cósmicas: fuego, luz, obscuridad, aire, agua, vida, muerte, entre otros.
La información sobre las cuatro Eras, la encontramos en la primera parte del
Popol Wuj así como en la información oral de los ajq’ija’ actuales. Se refiere a que cada una de las Eras parece corresponder a las cuatro dimensiones de energía tanto de nuestro universo galáctico como de nuestra madre tierra, simbolizadascon los cuatro colores: el rojo, el negro, el blanco y el amarillo y personificadas por nuestras y nuestros primeros Abuelos: Balam k’itze, Balam Aq’ab, Mujuk’utaj e Ik’ B’alam.
Esta nformacion ha sido recibida de Julio Menchu, maya de Guatemala quien pide se difunda para evitar el terrorismo apocaliptico de la epoca. El documento es bastante extenso puedo enviarlo adjunto por mail si asi lo desean. Gracias
(Fuente: teleantioquia.com.co)